jueves, 11 de enero de 2018

CRISTIANOS PERSEGUIDOS


La organización Open Doors (Puertas Abiertas) ha presentado la Lista Mundial de Persecución (LMP) donde evalúa la situación de persecución contra los cristianos en el mundo y se elabora un ranking de países donde vivir la fe cristiana es más arriesgado.

El informe señala que 216 millones de cristianos se encuentran perseguidos, 793 iglesias o propiedades de iglesias han sido atacadas y que 3.066 han muerto por esta causa en 2017. En Nigeria unos 2.000.

Corea del Norte encabeza la Lista con 94 puntos sobre 100 y ocupa el primer puesto desde hace 17 años. Le siguen Afganistán, Somalia, Sudán y Pakistán.

En Corea del Norte y Afganistán se ha alcanzado el máximo nivel de opresión sobre los cristianos en todos los ámbitos comprendidos en el estudio: privado, familiar, social, eclesial y nacional.

Pakistán es considerado el país en el que los cristianos sufren mayor brutalidad, siendo el único que alcanza el nivel máximo en el apartado de violencia, según el estudio. Allí 15 cristianos han muerto por su fe y 168 iglesias han sido destruidas o gravemente dañadas.

En España se han registrado 208 agresiones, un 70% de ellos fueron contra cristianos. La libertad religiosa está amenazada, ya que “el miedo a manifestar las propias creencias crece debido a ataques como violencia contra el creyente o contra los lugares de culto”.

A los cristianos se les persigue desde el primer momento pues ya Cristo mismo, que fue crucificado, lo avisó y por eso no sería bueno que los cristianos no vivan perseguidos y, por el contrario, malo que gocen de un ambiente a favor, de privilegios, exaltaciones, honores y cosas de esas que diría “vanidad de vanidades” el libro sagrado.

Ya los Hechos de los apóstoles narran las persecuciones a Pedro y Juan, a Santiago (el menor), a Esteban y a Pablo y siguieron las de tantos otros, unos en Jerusalén, otros en Damasco, la Tebaida, Constantinopla, la Capadocia, Edesa, Hungría, Bulgaria y demás poblaciones del Imperio romano italianas, en las Galias e Hispania, en Occidente.

Potino (obispo de 90 años) y 46 compañeros son mártires en Lyon en 177. Se acusaba a los cristianos de antropófagos.
En Armenia se cifran 10 mil militares mártires en 108, crucificados en el norte de Ararat.

Con Cosroes II de Persia (+628 con 58 años), altivo, cruel, avaro y lujurioso, hubo 1.480 (Mil cuatrocientos ochenta), mártires en Samaria. Con el rey Sapor II(+379 con 70 años) se cuentan hasta 7.000.

Decio
Con el emperador dálmata Diocleciano algunos historiadores calculan que hubo unos 2.000 mártires; fue el último emperador persecutor y el más cruel. Con los anteriores emperadores, desde Nerón (+68 dC) hasta él, se calculan unos 4.000 aunque otros dan cifras más elevadas. Se dice que Decio (+251 con 50 años) desató una de las más extendidas y crueles persecuciones buscando destruir totalmente el cristianismo, que comenzaba a parecer un peligro para las estructuras imperiales.

Durante la persecución de Nerón, del 64 al 67, tras el incendio de Roma el 18 de julio, los llamados Protomártires romanos, según san Jerónimo, fueron 979 mártires y el papa san Clemente romano dice que, junto a san Pedro y san Pablo, fue “una gran multitud”.

Calixto I, papa y mártir en 222 con 63 años, construyó las catacumbas de la Via Appia donde fueron enterrados 46 papas y unos 200.000 mártires en Roma.

Mario, Marta (su esposa) e hijos (Audifaz y Abacuc), familia persa y cristiana que emigró a Italia en busca de trabajo en tiempos de Claudio II, fueron martirizados por consolar a los que iban a ser martirizados y enterraron a 260 mártires de la dura persecución de marzo de 269 a enero de 270.

Diocleciano (+311 con 67 años) sin embargo, sostuvo durante veinte años los anteriores edictos de tolerancia. Su esposa e hija eran cristianas, así como la mayor parte de sus oficiales y eunucos de la corte. Pero fue persuadido especialmente por su corregente en Oriente Galerio (+311 con 51 años) para que se volviera contra los cristianos. Cuatro edictos fueron promulgados en 303 y 304. El primero, en la madrugada del 23 de febrero. Un quinto edicto fue emitido por el corregente Galerio en 308, ordenando a todos los hombres, con sus esposas, hijos y siervos, que ofrecieran sacrificio a los dioses y que todas las provisiones en los mercados debían ser rociadas con vino del sacrificio.

Con el papa Marcelino en el 304 hubo otros 262 mártires en Roma. En menos de un mes se contabilizan 17 mil. En su tiempo hubo unos 20 mil mártires en Nicomedia, al norte de Turquía. Galerio era el corregente en esos territorios orientales.

En 311 Galerio, seis días antes de morir de cáncer de garganta, decretó detener la persecución y concedió a los cristianos permiso para reunirse, siempre que no alteraran el orden público. Hasta les pidió que oraran a su Dios por el bienestar del Estado. Su sucesor, Constantino, solo hizo que copiar a Galerio.

Luego con Juliano “el apóstata” (+363 con 33 años) se calculan unos 7.000 los mártires. Juliano no respetó los tratados de paz con los persas y atravesado por una flecha, antes de expirar, exclamó: “¡Venciste, galileo!”.

Después se va ampliando el campo de persecuciones y así también encontramos los mártires en Persia y en el norte de África romana desde Egipto a Marruecos y allí a manos de los vándalos (siglo V). Alguien afirma que los vándalos del fanático arriano Hunerico (+484) hicieron más de 400 mil mártires (¿demasiados?) con su represión sangrienta y tenaz. Son 4.966 los mártires suyos en 483, entre ellos los obispos Félix y Cipriano.

Aretas (príncipe árabe) y 348 compañeros son mártires en Yemen en 523. Etíopes que impusieron su dominio en Arabia sobre judíos y árabes. Martirizados por el tirano rey judío Dunaan después de la captura en Nagra, la capital etíope. Algunos martirologios dicen que fueron 4.299 mártires.

Evidentemente es “interminable” la lista de mártires a lo ancho del planeta y a lo largo de los siglos.

Francisco en 2013 canonizó 813 a Antonio Primaldo y compañeros mártires en Otranto (al sur de Italia) en 1480.

Cristóbal, Juan y Antonio son niños indígenas mexicanos canonizados en 2017 también por Francisco. Fueron asesinados en Tlaxcala por profesar la fe cristiana. Cristóbal murió con 12 años porque no pudo recuperarse de la paliza y quemaduras que le propinó su padre, pagano y enfurecido con su hijo cristiano.

Los mártires en Brasil en 1570 son 40 jesuitas, jóvenes universitarios que navegaban como misioneros a América; su barco fue asaltado por piratas enemigos de la fe; fueron echados al mar a golpe de espada y de lanza; sólo se salvó el cocinero que los piratas se reservaron para su servicio. También se cuentan otros tres jesuitas de Uruguay, Paraguay y Argentina, mártires en 1628; después de incendiar las reducciones, tiraron sus cuerpos a las llamas.

Pablo Miki y 25 compañeros son mártires en Japón en 1597, con el emperador Toyotomi Hideyoshi, y fueron crucificados en Nagasaki.

Agustín Zhao Rong y 119 compañeros son mártires en China durante las persecuciones entre 1648 y 1930, incluidos los habidos con la revolución de los “bóxers”, xenófobos contra la religión extranjera y el invasor, en la que hubo 30.000 católicos asesinados.

Lorenzo Ruiz y compañeros
Lorenzo Ruiz y 15 compañeros filipinos son mártires en Japón en 1633-37. Cincuenta años después de morir san Francisco Javier, los cristianos japoneses eran varios miles y fueron probados con persecuciones en 1597,1617, 1622, 1624, 1626, 1629 y la de estos dieciséis, canonizados por Juan Pablo II en 1987.

Juan de Brebeuf, Isaac Jogues y compañeros, mártires canadienses entre 1642 y 1649, jesuitas franceses que se enfrentaron con la superstición, la violencia y el canibalismo de los indígenas de las tribus belicosas de hurones, iroqueses y algonquinos. Fueron víctimas de la crueldad y rivalidad entre esas tribus irreconciliables.

Juan de Britto y compañeros jesuitas, mártires en la India en 1693. Juan (con 46 años) fue decapitado en Urgur y su cuerpo fue pasto de las fieras. En el s XIX hubo otra persecución con más de cien mil mártires.

Jerónimo Hermosilla y 115 compañeros dominicos son mártires en Vietnam en 1857 y 1862 con la persecución de Yu-Duk. Entre 1883 y 1885 hubo algunos millares más de mártires mientras en la India fueron más de cien mil.

Andrés Kim Tae-gon, Pablo Chong y otros 101, son mártires en Corea (s XIX), canonizados por Juan Pablo II en 1984.

Juan Pablo II en la Carta apostólica Tertio millenio adveniente, escribía que «la Iglesia ha vuelto de nuevo a ser Iglesia de mártires. Las persecuciones de creyentes —sacerdotes, religiosos y laicos— han supuesto una gran siembra de mártires en varias partes del mundo. El testimonio ofrecido a Cristo hasta el derramamiento de la sangre se ha hecho patrimonio común de católicos, ortodoxos, anglicanos y protestantes, como revelaba ya Pablo VI en la homilía de la canonización de los mártires ugandeses».

Carlos Lwanga y 21 compañeros, son los mártires en Uganda en 1885-87, primicias de un centenar de mártires cristianos (católicos y anglicanos), víctimas de la ira del rey Mwanga. Canonizados por Pablo VI en 1964 como un gesto ecuménico.

Cristóbal de Magallanes y 25 compañeros son mártires mejicanos en 1927 durante la persecución religiosa en Méjico en la guerra de los “cristeros”. Fueron canonizados por Juan Pablo II en 2000.


Sin contar –para no alargar más este post- con los de la Revolución francesa, del nazismo, de la URSS, de la guerra civil española y otros muchos.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

LAICOS Y LAICAS SANTOS (4/4)

Del año 1.500 al 2.000


Es el 4º y último post del elenco de l@s laic@s sant@s que son la inmensa mayoría del Pueblo de Dios, de la Iglesia; son más que una mayoría absoluta, un 98%, una mayoría apabullante.

En este elenco prescindo de l@s laic@s mártires, que son legión, y no imitables aunque sí admirables, y prescindo también de l@s laic@s consagrad@s, de l@s ascetas, eremitas, solitari@s o terciari@s franciscan@s o terciari@s dominic@s, y situaciones parecidas del ámbito de los religios@s y que jurídicamente no son laic@s en sentido estricto.

            Catalina de Génova (+1510 con 63 años), hija del virrey de Nápoles, viuda de Juliano Adorno y, una vez convertida, dedicada a atender enfermos en Pammatone, el mayor complejo hospitalario genovés. Como su marido la trataba con desprecio y no disimulaba la infidelidad, ella se refugió en la compensación de vida activa social aunque no viciosa. Juliano se convirtió y le ayudó a ella en el hospital.
            Juan Diego Cuauhtlatoatzin (+1548 con 74 años), mejicano de Cuauhtitlán, en el reino de Texcoco de los chichimecas. Pobre, sin instrucción, recién bautizado, sencillo, piadoso, ya viudo de María Lucía, y con 57 años, se le apareció la Virgen María para pedirle construir el santuario de Guadalupe. Canonizado en 2002.
            Katharine Tekakwitha (+1680 con 24 años), canonizada en 2012, hija de un jefe indio de los Mohawks, “pieles rojas”, pagano, y madre algonquina cristiana, de la tribu de los Mohawks en una aldea del estado de Nueva York. Quedó con su salud muy quebrantada; fue perdiendo la vista y su cara quedó cubierta de cicatrices. Bautizada a los 20 años, empezó un verdadero martirio por parte de sus familiares, todavía paganos. Soportaba toda clase de insultos, golpes y hasta pedradas. Cuando asistía a Misa los domingos, sus parientes la dejaban sin probar bocado todo el día. Huyó a 300 km, a territorio canadiense cerca de Montreal. Allí trabajó hasta que murió. Moría el Miércoles Santo mientras su cara se volvió angelical, sin cicatrices y de belleza celestial.
            Xenia (+1794 con 59 años) viuda de un coronel músico del zar, vivió como los "necios por seguir a Cristo". El zar Alejandro III atribuye a su intercesión la curación de una herida mortal.
Federico Ozanam
            Federico Ozanam (+1853 con 40 años) beato,. Como universitario organizó un movimiento de apostolado laico con proyección universal. Quería que fuera siempre: "profundamente cristiana, católica, pero absolutamente laica". Casado con Amalia Soulacroix, tuvieron una hija. Murió como hijo ejemplar, como marido y padre amante y como apóstol incansable
            Celia Guerin (+1877 con 46 años de cáncer de mama), casada con Luis Marín, padres de sta Teresita de Liseux, canonizados por Francisco en 2015, durante el Sínodo sobre la familia. Quiso ser monja pero la disuadió una superiora y recién casada decidió con su marido vivir un matrimonio josefina o blanco pero un sacerdote con sentido común les disuadió de ello y que normalizaran su vida conyugal.
            Luis Marín (+1894 con 71 años) casado con Celia, padres de sta Teresita de Liseux, canonizados por Francisco en 2015, durante el Sínodo sobre la familia.
            Jacinta y Francisco, videntes en Fátima junto a sor Lucía que falleció con 97 años en 2005. Como les dijo la Virgen, murieron relativamente enseguida. Francisco Marto tenía 9 años y murió con 11. A su hermana Jacinta que tenía 7 años, la Virgen, además de las 5 apariciones en la Cova d’Iria, se le apareció también otras muchas veces en casa y en el hospital mientras estaba enferma. Canonizados por Francisco en 2017.
            Piergiorgio Frassati (+1925 con 24 años), beato en 1990, joven estudiante y deportista, miembro de Acción Católica, hijo del fundador del diario “la Stampa”. Estudió Ingeniería de Minas en el Politécnico de Turín. Enfermó de poliomielitis y falleció repentinamente al año. Recordado por Benedicto XVI al saludar a los atletas judíos presentes en Roma para los Juegos Europeos Maccabi en los que participan dos mil atletas de Europa, Canadá, Estados Unidos, Australia e Israel.
            Gioseppe Moscati (+1927 con 46 años). Médico con un ojo clínico para diagnósticos fuera de lo común y con afán de aplicar la Química en Medicina. Científico de primer orden con una segura metodología innovadora en el campo de la investigación, convencido de que no puede haber contradicción entre la fe y la ciencia. Trataba a los pacientes como a Cristo sufriente. Mientras crecía su actividad profesional, no descuidaba sus ratos de oración ni sus encuentros con Jesús sacramentado. Canonizado en 1987.

            Gianna Beretta Molla (+1962 con 39 años). Milanesa, doctora en Medicina y Cirugía, especializada en Pediatría, con tiempo para sus deportes favoritos (esquí y alpinismo). A los 6 años de casada con un ingeniero, Pietro, espera el 4º hijo y en el embarazo se le detecta un tumor de útero. Confiando siempre en la Providencia, estaba dispuesta a dar su vida para salvar la de la criatura y unos días después del parto muere santamente, fue canonizada en 2004.

LAICOS Y LAICAS SANTOS (3/4)

Del año 1.000 al 1.500


Sigo con el tercer elenco de l@s laic@s sant@s que son la inmensa mayoría del Pueblo de Dios, de la Iglesia; son más que una mayoría absoluta, un 98%, una mayoría apabullante.

En este elenco prescindo de l@s laic@s mártires, que son legión, y no imitables aunque sí admirables, y prescindo también de l@s laic@s consagrad@s, de l@s ascetas, eremitas, solitari@s o terciari@s franciscan@s o terciari@s dominic@s, y situaciones parecidas del ámbito de los religios@s y que jurídicamente no son laic@s en sentido estricto.

            Wladimiro (+1015), duque de Moscovia, nieto de sta Olga; sus hijos Román y David son mártires. Tuvo que huir a Escandinavia donde reclutó un ejército y regresó para derrotar a su hermano y hacerse con el principado de Kiev. El emperador Basilio II le ofreció la mano de su hija a condición de ser cristiano lo cual aceptó y se tomó en serio.
            Enrique II (+1024 con 51 años). Emperador alemán, sucesor de su primo Otón III. Hoy algunos critican su política de comprometer la libertad de la Iglesia, tanto por servirse de ella para sus fines como ayudándola y favoreciéndola. Poco antes de morir declaró que había vivido con su esposa como hermanos pues –para algunos- ella tenía hecho el voto de virginidad; otros opinan que era estéril y sin embargo, en contra de la costumbre de la época, no la repudió.
            Esteban (+1038 con 63 años), primer rey de Hungría, hijo del gran duque y jefe de los magyares, tribu de origen asiático asentada en el Danubio. Se casó con Gisela de Baviera, beata, hija de san Enrique el emperador y en segundas nupcias con Adelaida de Polonia que le ayudó a bautizarse junto con el hijo Vaik. El papa Silvestre II le coronó y unió en una sola nación el Estado y la Iglesia. Murió en Buda.
            Emma (+1040), hermana de san Meinwerk (obispo de Padeborn), joven viuda del conde Lugdero de Sajonia. En el monasterio de san Lugdero -cerca de Dusseldorf- está la reliquia de su mano derecha incorrupta con la que daba los regalos y ayudaba a los pobres con su fortuna.
            Davino o Divino (+1050), peregrino armenio dejó todo a los pobres y se hizo peregrino a Tierra Santa, Roma y camino de Santiago de Compostela, falleció en Luca
            Eduardo III (+1066 con 63 años), rey de Inglaterra llamado “el confesor” para distinguirlo de su abuelo el rey mártir. Es hijo de sta Emma y padre de sta Margarita de Escocia. Su esposa era la cultísima alemana Edith Godwin, hija de su más terrible adversario del barón Godwin de Wessex. Dividió en dos las Cámaras legislativas creando la de los Lores y la de los Comunes. Redujo los impuestos que eran para sostener las guerras y las mayor parte de ellos los destinaba para los pobres. Incluso los días de vacaciones o de cacería no dejaba de asistir a diario a Misa. Constructor de la abadía benedictina de Westminster e intercesor de Inglaterra junto a san Jorge y antes que él. Después de 100 años de su muerte, su cuerpo estaba incorrupto.
            Margarita de Escocia (+1093 con 47 años). Ejemplar reina, esposa y madre de 8 hijos, inteligente, hermosa y piadosa. Hija de san Eduardo y de madre alemana, nació en Hungría pues su familia estaba desterrada cuando el trono inglés lo secuestró el rey danés Canuto. Ya casada con el rudo cruel Malcom III a los 23 años, hizo una verdadera revolución en la corte y en la vida de la Iglesia con su vida elegante y prudente, enseñando urbanidad en la mesa, estableciendo comulgar por Pascua y no trabajar los domingos. Su marido, a pesar de su rudeza y crueldad, reconocía que en su corazón vivía Cristo y acabó ayudándola a dar la comida a los pobres y logró que 2 hijos fueran santos. En su palacio atendía a centenares de pobres cada día.
            Ladislao (+1095 con 55 años). Rey de Hungría tras derrotar a su hermanastro Salomón que reclamaba el trono. Piadoso, escrupuloso en el cumplimiento de sus deberes, despojado de toda ambición personal. Resistió todas las invasiones bárbaras y se empeñó en darles a conocer el cristianismo. Propuso a Roma la canonización de san Esteban.
            David I (+1153 con 69 años), rey de Escocia, hijo de santa Margarita de Escocia y de Malcom III. Al morir sus padres, con sus hermanos Matilde, Alejandro y Edgard fue educado por su tía monja de Ramsey. Casado con Matilde de Northumbria, reinó en Escocia creando varios monasterios para ampliar la agricultura del país.
            Isidro labrador (+1170 con 70 años). Era jornalero agrícola en la hacienda de don Juan de Vargas, cercana a Madrid, en las colinas onduladas de Carabanchel. Es modelo de virtudes como marido y trabajador; casado con María Toribia (santa María de la Cabeza), padres de san Illán. Iba todos los días a Misa a lo que hoy es la catedral de la Almudena y como llegaba una hora más tarde que los demás, fue acusado de absentismo pero don Juan comprobó in situ que mientras tanto, alguien le hacía la faena pues los bueyes araban como si estuviera Isidro. Su cuerpo está incorrupto. Patrono de Madrid, de los agricultores e Ingenieros Agrónomos.
            Homobono (+1197), sastre de Cremona, hijo de un mercader. Su esposa a veces le recriminaba su generosidad con los pobres.
            Juana de Aza, beata, madre de sto Domingo de Guzmán (+1221), era de la casa real de Castilla, esposa de Félix, señor de Caleruega.
            Contardo (+1249) siendo de noble familia de Ferrara, decidió ser peregrino y yendo a Santiago de Compostela, murió en Broni. En su tumba se hicieron milagros que dio pie a su culto.
            Fernando III “el santo”, rey de Castilla y León (+1252 con 54 años), conocido como “el santo”. Casado con Beatriz tuvo 8 hijos y en segundas nupcias otros cinco. Es el padre de Alfonso X “el sabio” y primo de san Luis de Francia. Obsesionado por la justicia, la piedad y la unidad de España reconquistando anteriores tierras cristianas, ensanchó sus reinos hacia Murcia y Sevilla. Construyó la catedral de Burgos y fundó la Universidad de Salamanca. En los campos de batalla ejercía de enfermero con los heridos.
            Fina (+1253) de la Toscana, de joven quedó paralítica excepto la lengua. Su madre la cuidaba y ella estaba siempre alegre y feliz, ni siquiera le molestaban las moscas y mosquitos que acudían a sus llagas. Una mañana la encontraron muerta, con el rostro sonriente y cubierto de violetas; desde entonces los toscanos las llaman "finas" en honor a su santa.
            Zita (+1278 con 60 años). Era empleada del hogar de los Fatinelli, rico tejedor de Lucca (Italia). Sus compañeros le tenían manía porque trabajaba mucho y bien y era muy generosa con los pobres. Patrona del servicio doméstico.
            Constanza (+1300 con 53 años), beata, reina de Aragón, casada con Pedro III de Aragón, nuera de Jaume I, madre de santa Isabel reina de Portugal y tía de la Augusta Emperatriz griega Constanza de Hohenstaufen. Tenía tal fama de bondad que incluso Dante la sitúa en su Paraíso y la llama "la buena Constanza".
            Emma de Inglaterra (+1300), madre del rey san Eduardo de Inglaterra y esposa de Ricardo "sin miedo", jefe de Normandía. Se ha conservado intacta su mano derecha, con la cual repartió tantas limosnas a los pobres.
            Notburga (+1313 con 43 años) Con 17 años entró a servir como cocinera en la casa de los condes de Rottemburg, Enrique y Jutta, que eran muy limosneros lo que animó a Notburga a socorrer a los pobres con su modesto sueldo. Es patrona del servicio doméstico en el Tirol y Baviera
            Tuscana (+1343) casada con el veronés Alberto Canoculi. Una vez viuda se dedicó a atender enfermos del hospital de san Juan de Jerusalén, junto a la iglesia del Santo Sepulcro.
            Margarita (+1395) de familia campesina, casada, con una hija. Al quedar viuda se entregó a  las obras de caridad y penitencia pasando muchas horas junto al sagrario.
Eduvigis (+1399 con 25 años), reina polaca. Hija de Luis, rey de Hungría y Polonia, a los 4 años fue dada en matrimonio al príncipe Guillermo de Austria. Muerto su padre fue coronada reina por los polacos y ella, como no querían a Guillermo, se negó a ratificarlo como esposo, recién llegada a la edad núbil. Optó por Ladislao Jagellón, rey de Lituania y así, como Señora de Wawel, se inició la dinastía fundadora de la Universidad Jaguellónica de Cracovia. Con ella se llevó –sin forzar- el evangelio a Lituania. Canonizada en 1997.
            Lidvina (+1433 con 53 años), virgen de Bruselas. Patrona de quienes tienen enfermedades crónicas. Lidia, Liduina o Lydvid, enferma 40 años desde los 15, es como la moderna versión del santo Job. Lesionada al practicar patinaje sobre hielo, ya nunca más se levantó. La atractiva jovencita fue un montón de piel y huesos pues no podía comer ni beber. También tuvo cáncer y la peste bubónica; sólo la lepra no tocó su cuerpo. Un cuerpo que se pudría pero que nunca dio olor de muerte. Su habitación es un hospital de almas. Se durmió en el Señor el día de Pascua de Resurrección. Su vida la escribió Tomás de Kempis.
            Casimiro (+1484 a los 26 años). Hijo de Isabel (hija del emperador de Austria) y Casimiro IV, rey de Polonia y Gran Duque de Lituania, con sede en Cracovia. Casimiro, regente mientras su padre estaba en Lituania, vivió la prudencia en el gobierno, el celibato, la atención a los pobres, la devoción a la Eucaristía (muchas noches iba a los templos a pasar ratos de oración junto al Santísimo) y el amor a la Virgen. Está enterrado en Vilna. Patrono de Polonia y Lituania.

LAICOS Y LAICAS SANTOS (2/4)

Del año 400 al 1000


Sigo el elenco de l@s laic@s sant@s que son la inmensa mayoría del Pueblo de Dios, de la Iglesia; son más que una mayoría absoluta, un 98%, una mayoría apabullante.

Prescindo de l@s laic@s mártires, que son legión, y no imitables aunque sí admirables, y prescindo también de l@s laic@s consagrad@s, de l@s ascetas, eremitas, solitari@s o terciari@s franciscan@s o terciari@s dominic@s, y situaciones parecidas del ámbito de los religios@s y que jurídicamente no son laic@s en sentido estricto.

            Antusa, madre de san Juan Crisóstomo (+407).
            Marcelina, son la madre y la hermana mayor de san Ambrosio. La hermana (+400) tomó el velo de virgen consagrada de manos del papa Liberio y le acompañó a Milán para estar a su servicio. También Uranio Sátiro es otro hermano santo.
            Pamaquio (+410) senador romano de la familia de los Camilos con muchas posesiones en el norte de África y amigo de san Jerónimo desde su juventud. Casado con Paulina, hija de sta Paula. A los 5 años de casado, por un mal parto quedó viudo y se dedicó a las obras de caridad. Hizo mucho apostolado epistolar con los que administraban sus posesiones africanas en Numidia. San Agustín agradece sus cartas en defensa de la fe frente a los donatistas.
            Marcela (+410 con 85 años) viuda a los siete meses de casada, en su palacio del Aventino se formó el grupo de mujeres (Lea, Marcelina, Fabiola, etc.) que dirigía san Jerónimo. Se supone madre de sta Principia. Murió al cabo de unos días de recibir una fuerte paliza de unos malvados bárbaros que querían robar en su casa; no tenía nada.
            Melania “la anciana” (+410) es la abuela paterna de Melania "la joven". Se estableció en Jerusalén huyendo de Italia ante la invasión de los godos. Por su carácter no siempre agradable, las relaciones con su encantadora nieta fueron a veces difíciles.
            Alicia, nació en el 400 y desde los 20 años atendía enfermos del hospital de París.
            Alejo (+417 con 67 años), mendigo romano de ilustre familia de senadores, hijo del senador romano Eufemiano, que, cediendo a la voluntad de su madre, se casó con una chica adinerada y piadosa. Pero la noche de bodas, con 20 años huyó de Roma a Siria donde estuvo 17 años viviendo como mendigo en oración y penitencia. Huyendo de allí regresó a Roma donde vivió debajo de la escalera de casa de sus padres quienes no le reconocieron hasta que se dio a conocer y le ayudaron a bien morir.
            Eufrasia (+430), virgen en la Tebaida, hija de Antígono, senador de Constatinopla, pariente del emperador Teodosio I.
            Pulqueria (+453 con 54 años), emperatriz nacida en Constantinopolis, siendo hija del emperador Arcadio y de Eudoxia; hermana de Teodosio II y nieta de Teodosio el grande. En 414, asumió los poderes, siendo nombrada Augusta con tan solo 15 años. Su influencia fue tal, que superada la mayoría de edad de su hermano, continuó gobernando "de facto". Feminista y virtuosa, pero sobre todo políticamente astuta, decidió no contraer matrimonio también para ahuyentar a pretendientes al poder.
            Próspero (+463), de Aquitania. Casado, versado en filosofía y letras, frecuentaba el monasterio de san Víctor, en Marsella, pero consta que nunca fue monje ni clérigo. Esos monjes marselleses estaban inficionados de pelagianismo y lo iban extendiendo por las Galias. Próspero lo detectó y los visitaba, hablaba y discutía a la vez que escribía a san Agustín… es un bautizado responsable del depósito de la fe y hace lo que está de su mano. Acabó su vida siendo secretario del papa san León Magno.
            Honorata (+499), virgen de Pavia, hermana de san Epifanio.
            Gontrán o Gontramno (+592 con 67 años), rey de Borgoña, nieto de Clodoveo y sta Clotilde, fundó un obispado sufragáneo de Vienne e hizo penitencia por su anterior vida escandalosa: divorciado, mató a su médico e hizo otras violencias.
            Ermenilda (siglo VII) reina inglesa, madre de santa Wereburga que fue abadesa. De familia de santos, así Encorgota, la tía de Wereburga y la abuela materna Sexburga así como las3 hermanas de ésta: Eteldreda, Ethelburga y Vitburga
            Emiliana, virgen romana, hermana de Társila, tías de san Gregorio Magno (+604).
            Etelberto (+616), rey de Kent, casado con santa Berta, padres de santas, convertido por Letardo. Era pagano mientras Berta era cristiana. Con su bautismo, cientos de súbditos hicieron lo mismo aunque él no les obligó nunca. Ayudó a la conversión de Saberto, rey de los sajones del este en cuyo territorio se construyó la primera catedral dedicada a san Pablo en Londres.
            Oswaldo (+642), rey de Nortumbríaque, en el exilio se hizo cristiano y pudo luego recuperar su reino tras derrotar a los bretones y la muerte de Eduino. Casado con Cineburga, hija del rey Cinegilso de Wessex y al que apadrinó en su bautismo. Murió peleando con el pagano rey Penda de Mercia.
            Sigeberto III (+656), rey de Metz, Austrasia, hijo del rey de los francos Dagoberto, padre de san Dagoberto II, fundó los monasterios de Stavelot y Malmedy y fue muy limosnero. Casado con Inequilde.
            Ida (+714 con 61 años), esposa de Pepino II el joven (beato), príncipe fundador de la dinastía carolingia. Es madre de sta Bega y sta Gertrudis, y hermana de san Modoaldo.
            Ricardo (+720), padre de ss Bonifacio, Wilibaldo, Winebaldo y Walburga. La leyenda le hace rey pero fue un simple peregrino inglés que fue a Roma y Tierra Santa.
Farailde (+745) en Artois, Neustria, casada contra su voluntad con un hombre violento que la maltrataba por sus prácticas de piedad, conservó la paciencia y bondad hasta quedar viuda.
            Álvaro de Córdoba (+861), beato. Godo de noble familia y sangre judía; fue teólogo, casado con una sevillana, poeta y escritor, amigo de san Eulogio.
            Teodora (+867), esposa del emperador griego Teófilo. Colocó en esa sede a san Metodio, colaboró en la evangelización de los búlgaros hasta que su hijo Miguel III la destronó y desterró.
            Berlinda (+935), virgen de Brabante, hija del señor de Meerbeke al que cuidó cuando contrajo la lepra y no fue correspondida. Llevó vida ejemplar.
            Olga o Elena (+969). La primera cristiana de Rusia, esposa del príncipe Igor, gran duque de Kiev, que murió asesinado cuando regresaba de un ataque infructuoso a Constantinopla. Olga se puso al frente de las tropas y castigó a los druelanos por su crimen. Quedó prendada de la predicación de sacerdotes que predicaban las nuevas doctrinas del Evangelio y pidió el bautismo. Abuela de san Vladimiro que en 987 declarará el cristianismo como la religión de Estado en Rusia donde los paganos hacían sacrificios humanos.

            Adelaida (Adela o Alicia) (+999 con 68 años). Emperatriz de Occidente, borgoñesa. Su padre, el rey Rodolfo de Borgoña, la comprometió en matrimonio con Lotario, rey de Italia, que la hizo sufrir mucho, pero murió (quizá envenenado) a los 3 años de casados; ella tenía 18 años. Su hija Emma llegó a ser reina de Francia. En segundas nupcias se casó con el emperador Otón I de Alemania y tras su muerte (con 36 años de reinado), Adelaida ejerció la regencia en nombre de su hijo Otón II y después en nombre de su nieto Otón III hasta que alcanzó la mayoría de edad. Consideraba el poder como una carga y una ocasión para servir al bien del pueblo. Siempre buscó servir a la Iglesia y auxiliar a los pobres.

LAICOS Y LAICAS SANTOS (1/4)

Del año 1 al 400


Hago en 4 posts un elenco de l@s laic@s sant@s pues no todo el santoral está agotado con los religiosos, obispos y fundadores/as, etc. L@s laic@s son la inmensa mayoría del Pueblo de Dios, de la Iglesia; son más que una mayoría absoluta, un 98%, una mayoría apabullante.

En este elenco prescindo de l@s laic@s mártires, que son legión, y no imitables aunque sí admirables, y prescindo también de l@s laic@s consagrad@s, de l@s ascetas, eremitas, solitari@s o terciari@s franciscan@s o terciari@s dominic@s, y situaciones parecidas del ámbito de los religios@s y que jurídicamente no son laic@s en sentido estricto.

            María, casada con José de Nazaret, la madre de Dios, la madre de Jesús, y por ello madre de la Iglesia y de cada ser humano puesto que todos somos hermanos, hijos de un mismo Padre que está en el cielo.
            José de Nazaret casado con María, la madre de Dios, madre de Jesús, madre de la Iglesia y de cada ser humano.
            Joaquín, esposo de Ana, padres de la Virgen María, suegros de san José, abuelos de Jesús. Parece que fue tratante en ganado y lana.
            Ana, esposa de Joaquín, padres de la Virgen María, suegros de san José, abuelos de Jesús. Parece que fue tratante en ganado y lana.
            Ana, anciana de Jerusalén, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, octogenaria que –como el anciano Simeón- vio al Niño Jesús en el templo, y lo confesó como el Salvador.
            Melchor, Gaspar y Baltasar, Magos de Oriente que fueron a Belén a adorar al niño Jesús. Se consideran reyes porque así lo dicen algunos salmos mesiánicos (vendrán reyes de Tarsis y de las islas, de Sabá, etc.). Después de la victoria de Federico I “Barbarroja”, y la destrucción de Milán, el canciller imperial Rainald von Dassel, Arzobispo de Colonia, se apoderó de esos restos mortales y los trasladó hasta su ciudad. La catedral, majestuosa, gótica como representación de la Jerusalén celestial, se proyectó para albergar dicho tesoro.
            María de Cleofás, esposa de Cleofás o Alfeo, tía de Jesús si Alfeo es hermano de san José, por tanto María es cuñada (hermana dice san Juan, Jn 19, 25) de la Virgen María y madre de Santiago el menor, Judas y José, llamados en Nazaret “hermanos” de Jesús. O sea primos suyos y sobrinos de la Virgen y san José. Fue al sepulcro muy de madrugada con María Magdalena, Salomé y Juana y mientras su marido Cleofás, con otro, regresaban a Emaús desanimados, dando la causa por perdida.
            Cleofás, discípulo del Señor. Egesipo, historiador palestino, dice que era hermano de san José y por tanto cuñado de la Virgen y casado también con una María. Algunos dicen que era hermano de la Virgen. Es uno de los dos discípulos a quienes se les apareció Jesús resucitado cuando regresaban a Emaús mientras, su mujer, María, había ido al sepulcro muy de madrugada.
            María Salomé, la mujer de Zebedeo, madre de Juan y Santiago el mayor. Junto a sus dos hijos, pide a Jesús que se sienten, uno a su derecha y otro a su izquierda. Está al pie de la cruz junto a María, la madre de Jesús crucificado, con María Magdalena, con María la madre de Santiago el menor y José y con otras muchas –como Susana y Juana- que habían acompañado a Jesús a Jerusalén. Ella, Salomé, con Magdalena y María la de Santiago, pasado el sábado, fueron a comprar aromas muy de mañana, aún no había salido el sol, para ir a embalsamar el cuerpo del Señor sepultado con prisa la tarde del viernes. Pío IX dijo que murió en Veroli (Italia) donde están sus restos.
            María Magdalena, llamada “apóstol de apóstoles” en Occidente y “isapóstolos” (igual que un apóstol) en Oriente. Fiesta litúrgica decretada por el papa Francisco en el Año Jubilar de la Misericordia. Las leyendas medievales dan pie para inventar historias de esta mujer que algunos, incluso, la consideran blasfemamente esposa de Cristo y con quien tuvo algunos hijos. Magdalena también derrochó ungüento pero en otra ocasión a la de María de Betania. La Iglesia, tras la reforma del concilio Vaticano II, cree que Magdalena no es la pecadora pública, la adúltera, la prostituta y reconoce una confusión histórica de identificarlas. Hay algunos que incluso la identifican con la Verónica, la que enjugó el rostro a Cristo camino del calvario.
            Marta de Betania. Patrona de las amas de casa y de la Hostelería. Hermana de Lázaro y María de Betania, aldea a 6 km de Jerusalén. Cristo le enseña el orden en el trabajo pues no todo es utilidad y activismo.
            María de Betania, hermana de Marta y Lázaro. Gregorio Magno la confundía con la Magdalena por la unción a Jesús seis días antes de su pasión; hay dos unciones distintas, dos Marías diferentes en lugares diversos.
            Lázaro de Betania, amigo de Jesús, hermano de Marta y María. Aquel a quien resucitó Jesús y ante su tumba lloró desconsoladamente.
            Juana, beata, esposa de Cuza, mayordomo de Herodes, del grupo de mujeres que con María acompañaban al Señor y que encontró la tumba vacía.
            Zaqueo, el publicano de Jericó. Quería ver a Jesús cuando pasó por su población pero como era corto de estatura, se subió a un árbol sin miedo al ridículo. El Señor se invitó a cenar en su casa y Zaqueo manifestó su arrepentimiento saldando la justicia de sus anteriores defraudaciones.
            Verónica, la mujer que, según la tradición, enjugó el rostro de Jesús con el sudario y se llamaba entonces Berenice. Verónica quiere decir “vera-icon” (“verdadera imagen”). Se dice que se casó con Zaqueo y ambos fueron a Roma a enseñar a Tiberio el velo y de allí a Francia donde se separaron; así lo cuentan los franceses.
            Lidia (s I) pagana, de Tiatira, vendedora de vestidos teñidos de púrpura. Con toda su familia, fue la primera conversión de san Pablo en Filipos en el 55. Así que la fe cristiana en Europa empezó con una madre de familia. En su casa acomodó a Pablo, a Silas y a los otros que le acompañaban obligándoles por santa hospitalidad (Act 16,15). Los sábados se juntaba con otras mujeres judías en algún lugar (en el campo, junto al río hoy llamado Marytza) pues no era en la sinagoga. Sólo ella creyó a Pablo y su mensaje sobre Jesucristo.
            Priscila o Prisca, casada con Aquila, es el matrimonio colaborador de san Pablo. Ella romana y él un judío cristiano que vivían en Italia pero emigraron cuando Claudio expulsó de Roma a los judíos. En la carta a los Romanos dice que son “mis colaboradores en Cristo Jesús y que por salvar mi vida expusieron su cabeza”. Tenían la profesión de hacer tiendas, como Pablo que les conoció en Éfeso (quizá era el año 53) y sintonizaron desde el primer momento. En Corinto enseñaron a Apolos la totalidad de la fe pues él sólo entendía del bautismo de Juan (Act 18,26).
            Aquila, con su esposa Priscila o Prisca, fue el matrimonio colaborador de san Pablo. Ella romana y él un judío cristiano que vivían en Italia pero emigraron cuando Claudio expulsó de Roma a los judíos. En la carta a los Romanos dice que son “mis colaboradores en Cristo Jesús y que por salvar mi vida expusieron su cabeza”. Tenían la profesión de hacer tiendas, como Pablo que les conoció en Éfeso (quizá era el año 53) y sintonizaron desde el primer momento. En Corinto enseñaron a Apolos la totalidad de la fe pues él sólo entendía del bautismo de Juan (Act 18,26).
            Arístides (+133). Filósofo de Atenas, apologista. Padre de la Iglesia oriental. Al convertirse, no cambió de profesión, antes al contrario, sostuvo el Evangelio con los recursos que le prestaba la Filosofía. La apología que entregó al Emperador Adriano (117-137), fue muy célebre en aquel tiempo que sirvió al menos para mitigar la persecución contra los cristianos. En 17 capítulos expone las 4 religiones del momento: la pagana, la griega, la judía y la cristiana. Daba razón y pruebas de la doctrina cristiana; y pronunció un elocuente discurso delante del mismo Emperador, probando que Jesucristo es el único Dios verdadero.
            Hegesipo (+180), considerado el padre de la Historia de la Iglesia. Era judío de Jerusalén y estuvo 20 años en Roma. En 177 volvió a su tierra y murió anciano. Recorriendo Occidente y Oriente se alegraba de que los herejes fueran personas concretas y no hubiera ninguna comunidad o iglesia local que lo fuese. Sólo se conservan desgraciadamente unos capítulos de los cinco libros de Historia que escribió, desde la Pasión hasta su época.
Teodota, madre de los santos Cosme y Damián (+297).
            Elena (+328 con 80 años), madre del emperador Constantino, nacida en una humilde familia pagana de Nicomedia, al sur de Rusia. El hecho de ver el martirio de muchas amigas suyas cristianas le tenía el corazón en un puño. San Ambrosio dirá que fue una mujer privilegiada en dones naturales y en nobleza de corazón. Con 23 años fue casada con Constancio (conocido como “cloro” por el color de su tez) pero en 292 fue repudiada por razones políticas ya que su marido quería casarse de nuevo con la hija del emperador romano. Poco más se sabe hasta que su hijo Constantino empezó a reinar en 306. Se convirtió cuando tenía 60 años, Siempre bondadosa, modesta, generosa. Murió en Jerusalén donde encontró la Cruz redentora del Salvador.
            Nina o Cristiana (+340). Esclava en las bárbaras tierras de Georgia, al este del mar Negro. A Nina la llamaban Cristiana, porque repetía mucho el nombre de Cristo. Una vez sanó a la reina y al rey durante una cacería y en agradecimiento le rogaron que les instruyera en su fe. Pidieron al emperador Constantino que enviase sacerdotes a Georgia, y no tardó en mandar al obispo Pedro y al sacerdote Jacobo, que bautizaron a todos los habitantes de la capital, implantando así los fundamentos del cristianismo en ese reino. La Iglesia de Oriente la celebra el 14 enero y en Occidente el 15 diciembre.
            Cesáreo de Nacianzo (+369 con 39 años). Natural de Capadocia, hermano de san Gregorio Nacianceno, hijos de Nona, fue médico de los emperadores Constancio y de Juliano el apóstata. Un terremoto en Bitinia le llevó a la conversión y a la vida penitente.
            Basilio (+349), hijo de sta Macrina, casado con Emelia tuvieron 10 hijos, entre ellos los santos Basilio Magno, Gregorio Niseno, Pedro de Sebaste y Macrina (monja en cuyo monasterio ingresó su madre al enviudar en 349).
            Nona (+374). De Capadocia, casada con Gregorio, de soltero un pagano, perteneciente a la secta de los Hypsistarienos (mezcolanza de viejo judaísmo con cristianismo y magia). Nona tuvo que hacer pinitos pero no se limitó a defender sus derechos, sino que sacó 4 santos en su familia. Converso su marido, le animó a ser clérigo y fue hecho obispo de Nacianzo durante 43 años hasta que murió centenario: es san Gregorio el viejo. Fue madre de san Gregorio nacianceno, san Cesáreo y sta Gorgonia. Su hijo relata la devoción de Nona por la Eucaristía.
            Mónica (+387 con 56 años). Madre de san Agustín y otros dos: Navigio y Perpetua. Su marido Patricio era pagano sin religión, muy colérico, mujeriego y jugador aunque nunca la pegó. Con cariño y constancia soportó las injurias del lecho conyugal y conquistó para Cristo a su marido y a su suegra que también era colérica, de muy mal carácter y autoritaria.
            Fabiola (+399). De la ilustre familia de los Fabianos o Fabios, nació y murió en Roma. Fundó para los enfermos abandonados un gran hospital en Ostia, el primer establecimiento de este género en Europa. Casada con joven vicioso se divorció civilmente para casarse con otro. Ambos maridos murieron pronto y ella dedicó su inmensa fortuna a las buenas obras.

domingo, 17 de diciembre de 2017

PATRIARCAS EN EL SANTORAL

 Santos Jerarcas de la Iglesia en Oriente



Hay unos cuantos patriarcas de las iglesias en Oriente pero menos dos, todos son canonizados en el primer milenio, antes de la ruptura cismática y la separación correspondiente de la Ortodoxia y la Católica romana- Las dos excepciones son Pedro Tomás, Patriarca de Constantinopla (+1366 con 61 años) y Alberto, Patriarca de Jerusalén (+1214 con 65 años).

Nicéforo, Patriarca de Constantinopla mártir en 250 con otros muchos en Corinto en tiempos del emperador Decio.
        Alejandro, Patriarca de Constantinopla (+336 casi centenario). Parece que sucedió a Metrófanes poco después del concilio de Nicea. Anciano por cuya oración Arrio reventó los ijares y le salieron las entrañas.
Gregorio Nacianceno, Patriarca de Constantinopla y Padre de la Iglesia (+389 con 69 años), monje. Uno de los dos más grandes escritores griegos que Oriente celebra el 25 de enero. Nacido en Nacianzo de Capadocia, hijo del obispo de esa ciudad, fue bautizado a los 30 años por su propio padre. Siguió a Basilio al desierto en el Ponto. Será Patriarca de Constantinopla aunque renunció hasta por 2 veces a la sede episcopal para volver al retiro como monje. Predicó el funeral de san Basilio.
Juan Crisóstomo, Patriarca de Constantinopla (+407 con 60 años). Monje y Doctor de la Iglesia, Oriente lo celebra el 27 de enero. A los 20 años pidió el bautismo al obispo, dejó la abogacía, el teatro y el mundo para retirarse 5 años como eremita. Luego monje pero tuvo que dejarlo por problemas de salud y se dedicó a tareas diocesanas empezando como diácono y acabó Patriarca. Estupendo predicador apodado crisóstomo (boca de oro) por los bizantinos. Fue desterrado varias veces y depuesto por intrigas de la Emperatriz Eudoxia confabulada con Teófilo, Patriarca de Alejandría, y con unos obispos acusados de simonía, aunque un terremoto en Constantinopla aterrorizó a Eudoxia y revocó la orden. Un exilio fue en Armenia y otro al Ponto, junto al Mar Negro, donde murió a causa de las fatigas del viaje.
        Atico, Patriarca de Constantinopla (+425)
        Sisino I, Patriarca de Constantinopla (+427)
        Proclo, Patriarca de Constantinopla (+446) Era obispo en el Helesponto pero sus fieles no quisieron recibirlo y se quedó en Constantinopla predicando y allí se opuso a Nestorio. Fue elegido Patriarca una vez depuesto Nestorio y en el Concilio de Calcedonia fue llamado “grande”.
        Flaviano, Patriarca de Constantinopla, mártir en 449. Siendo monje seguidor de Teodoro de Mopsuestia, custodio de los vasos sagrados en Santa Sofía, fue elegido por aclamación para suceder a san Proclo. Fue golpeado y pisoteado por los partidarios de Dióscoro que no admitían el concilio de Éfeso y exiliado. Su cuerpo fue devuelto por sta Pulqueria a Constantinopla.
        Anatolio, Patriarca de Constantinopla (+458) San Cirilo lo ordenó diácono y lo envió a Bizancio. Tras el latrocinio de Éfeso fue elegido Patriarca. Estuvo en el concilio de Calcedonia.
        Menas, Patriarca de Constantinopla (+552) nombrado por Justianiano al deponer al Patriarca Antimo por monofisita y consagrado por el papa san Agapito que estaba en la capital bizantina en febrero de 536. Muerto Agapito, convocó un sínodo antimonofisita que aprobó el emperador y quería que el papa también lo afirmase. El nuevo papa Vigilio, estuvo allí y se negó a comunicar con Menas que quitó el nombre del papa de los dípticos. Luego hubo reconciliación.
        Ciro, Patriarca de Constantinopla (+714) era monje en Amastri, en el Ponto. Profetizó que el emperador Justiniano II recuperaría el trono usurpado por Leoncio; en agradecimiento, lo nombró Patriarca. El sucesor Filipico le depuso y exilió, y allí murió.
        Germán, Patriarca de Constantinopla (+733 con 90 años), perseguido por el emperador iconoclasta León III, fue desterrado al monasterio de Choras donde ya había estado antes con san Ciro. Glosado por el papa emérito Benedicto XVI (29-04-2009) que destacó de él su pensamiento mariano, su amor a la liturgia y su veneración a las imágenes de los santos.
        Tarasio, Patriarca de Constantinopla (+806 con 76 años) elegido Patriarca siendo laico -secretario de Estado- a instancias de la regente Irene. Aceptó a condición de poder recuperar el culto a las imágenes. Propuso medidas indulgentes para los antiguos iconoclastas que no todos los obispos vieron con buenos ojos.
        Metodio, Patriarca de Constantinopla (+847 con 57 años), monje colaborador del Patriarca Nicéforo, huyó a Roma para ver al papa Pascual I y hablarle de la herejía iconoclasta. Al regresar como sacerdote, fue desterrado y encarcelado 7 años. Luego con Teófilo fue de nuevo azotado y encarcelado. Fue Patriarca los últimos 5 años.
Ignacio, Patriarca de Constantinopla (+877 con 79 años) hijo del emperador Miguel I Carupalato y bautizado con el nombre de Nicetas. Se le cambió el nombre al ser ingresado en el monasterio (y ser castrado) al ser depuesto su padre. La emperatriz Teodora lo eligió Patriarca y por líos "políticos" fue suplantado por Focio. También tuvo problemas con Roma por su evangelización de Bulgaria.
        Antonio Cauleas, Patriarca de Constantinopla (+901 con 65 años), monje elegido Patriarca en 888 por el pueblo y el clero, a la muerte de Esteban (hermano del emperador León VI) y quien convocó el concilio para condenar a Focio.
        Polienetes, Patriarca de Constantinopla (+970)
        Pedro Tomás, Patriarca de Constantinopla (+1366 con 61 años), carmelita, procurador en Avignon a quien el papa Inocencio IV envió de legado a Venecia. Fue obispo de Patri y Lipari en Sicilia, nuncio en Hungría y Urbano V le hizo Patriarca de Constantinopla. Luchó con la espada y la pluma contra los infieles y contra los bizantinos. Se dice que mientras era Procurador General de la Orden, hacia 1351, la Virgen se le apareció y le prometió la perpetuidad de la Orden. Fue cofundador de la facultad de Teología en la Universidad de Bolonia.

        Dionisio, Patriarca de Alejandría (+265 con 95 años) llamado “el grande” por san Basilio y otros Santos Padres y san Atanasio le llama “doctor”. Era hijo de familia principal de la Arabia Feliz. En 231 fue nombrado maestro de la escuela alejandrina y en 248 Patriarca de esa ciudad. El papa Dionisio I le escribió una carta sobre la divinidad de Cristo pues era acusado de negarla; combatió a Novaciano, excomulgó a Sebelio, refutó el milenarismo y combatió contra Pablo de Samosata.
        Alejandro, Patriarca de Alejandría (+328 con 78 años). Tuvo que anatematizar y excomulgar a un sacerdote suyo, Arrio, condenado después por el concilio de Nicea al que asistió. Arrio negaba la santísima Trinidad pues decía que Cristo es una criatura, muy santa, santísima, muy unida a Dios, pero criatura y no Dios.
        Atanasio, Patriarca de Alejandría (+373 con 76 años). Doctor de la Iglesia, era diácono egipcio que con 33 años fue Patriarca de su ciudad natal durante casi medio siglo. Por 5 veces fue expulsado de su sede y vivió más de 17 años en el desierto conociendo a los monjes. Escribió la vida de san Antonio abad y en “Historia de los arrianos”, escrita para los monjes que llaman al pan pan y al vino vino, en la que se burla del emperador dándole apodos irrespetuosos y se burla también de sus adversarios.
        Proterio, Patriarca de Alejandría, mártir en 454, elegido por orden de Marciano para suceder al monofisita Dióscoro pero al morir este emperador los herejes causaron tumultos diversos hasta que masacraron a Proterio cuando celebraba la divina liturgia.
        Eulogio, Patriarca de Alejandría (+607), monje que en Constantinopla conoció al futuro Gregorio Magno y que luego le escribiría varias cartas. Tenía el don de la clarividencia y animaba a los monjes perezosos y distraídos.
        Juan el Limosnero, Patriarca de Alejandría (+619 con 63 años). Chipriota, siempre muy generoso con sus limosnas pues creía que le pedía Jesucristo mismo. Alguien le recordó que entre los pordioseros había no pocos vagos y maleantes, pero Juan respondió: “Prefiero estar equivocado mil veces antes que ofender la ley de la caridad”. El milagro era que su caja nunca se vaciaba. Viudo y muertos sus hijos, fue nombrado Patriarca de Alejandría donde estableció un hospital. Al morir sólo dejaba un tercio de céntimo que legaba a los pobres a los que llamaba “mis señores”. Bajo su advocación se pondrá el primer hospital de Jerusalén, fundado por los mercaderes de Amalfi (cerca de Nápoles) en 1048 y confiado a los benedictinos hasta la 1ª cruzada.
        Pedro, Patriarca de Alejandría, el 16º, mártir con el emperador Galerio (+311 dC). Dispuso una regla para los apóstatas penitentes, discretas y sabias, para reparar. Amonestó, reprendió y excomulgó a Arrio. Fue el último mártir de la gran persecución, ejecutado sin previo juicio.

        Simeón, Patriarca de Jerusalén (+107 con 120 años). Uno de los parientes (primos) del Señor, hijo de Cleofás, muy posiblemente hermano de san José. Elegido para suceder a Santiago el menor (o sea el 2º obispo) que había sido asesinado con la espada. Al estallar la revuelta civil en el 66, huyó a Pela. Con 120 años fue torturado y crucificado por el gobernador Atico durante la persecución de Trajano (98-117).
        Máximo, Patriarca de Jerusalén (+350) Con 30 años, siendo laico, fue desterrado a las minas por Maximino Daya, se le sacó un ojo y se le amputó el pie izquierdo. Luego se hizo clérigo y fue obispo consagrado en 330 por Macario. Estuvo en la dedicación de la basílica del santo Sepulcro y la Resurrección, comenzó la basílica de la Santa Sión donde colocó la columna de la flagelación. Le sucedió san Cirilo.
        Ciriaco, Patriarca de Jerusalén, parece que era judío llamado Judas y al convertirse se cambió el nombre. Padeció martirio con su madre Ana en Jerusalén en tiempos del emperador Juliano (s IV). Para otros se fue a Italia y fue obispo de Ancona que murió mártir en Tierra Santa a donde había ido de peregrinación.
        Modesto, Patriarca de Jerusalén (+634). Restauró los templos de los Santos Lugares de Jerusalén, después que el emperador Heráclito derrotase al rey pagano persa Cosroes, quien los había destrozado a la vez que mataba millares de cristianos, mientras a otros los vendió como esclavos o desterrados, como el mismo arzobispo de Jerusalén, san Zacarías. Empezó reconstruyendo el templo del Santo Sepulcro, luego el de Getsemaní, el Cenáculo y muchos más. Una vez nombrado Patriarca de Jerusalén, prosiguió la reconstrucción con más vigor hasta que fue asesinado para robarle algunos tesoros que llevaba para los templos. El emperador Heráclito quiso en procesión reponer personalmente la santa cruz recuperada pero no pudo dar un paso sin desvestirse antes de todas sus vestiduras de gala y pompa.
        Sofronio, Patriarca de Jerusalén (+639) era de Damasco, monje en san Sabas, viajó a Palestina luego recorrió Egipto, Antioquía y Alejandría y Roma. Volvió a su monasterio y en 633 fue nombrado Patriarca.
        Alberto, Patriarca de Jerusalén (+1214 con 65 años), siendo prior de los canónigos regulares de Pavía, fue elegido obispo de Bobbio y al año siguiente de Vercelli. Medió por la paz entre el papa Clemente III y Federico Barbarroja y su sucesor Enrique VI le nombró príncipe imperial. Fue elegido Patriarca de Jerusalén e Inocencio III le nombró su legado en Tierra Santa donde intentó entenderse con los sarracenos. En 1209 presentó una regla para los eremitas del Monte Carmelo. Invitado al Concilio IV de Letrán fue asesinado a la salida de la iglesia de la Santa Cruz por el maestre del Hospital del Espíritu Santo cuya conducta Alberto le había afeado.

        Lorenzo Giustiniani, primer Patriarca de Venecia (+1456 con 75 años). Sacerdote fundador a los 26 años de los canónigos regulares de san Jorge; hombre de grande y compleja personalidad, acabó sus 5 últimos años en Venecia donde ensayó y adelantó la reforma de la Iglesia que propondrá el Concilio de Trento un siglo más tarde.

        Juan de Ribera, obispo de Valencia y Patriarca de Antioquia (+1611 con 80 años). Sevillano hijo del virrey de Nápoles, fue obispo de Badajoz antes de los 30 años, donde tres veces vendió todo su ajuar y muebles familiares para dar de comer a los pobres. Luego fue Patriarca de Antioquia, Arzobispo de Valencia 42 años y Virrey de Valencia (1602-04). Fundó el Real Colegio del Corpus Christi y las Agustinas Descalzas. El arzobispado tenía siempre abierta su puerta para la gente. El papa san Pío V en un consistorio le llamó “lumbrera de los obispos españoles” y fue canonizado por Juan XXIII en 1960.

        Aurelio, obispo de Cartago, Patriarca de África (+430). Cuando san Agustín fue elegido obispo de Hipona (uno de los 600 obispos africanos de entonces), el diácono Aurelio fue nombrado obispo de Cartago, Patriarca de África, que gobernó durante 40 ó 50 años. Se quejaba de la holgazanería de muchos monjes que la escondían so capa de contemplativos y condenó el que muchos comerciaran con reliquias para ganar dinero. San Fulgencio de Ruspe, también obispo africano de una generación posterior, escribió elogiando a Aurelio. Murió el mismo año que san Agustín, también tras la invasión de los vándalos.

        Hilarión, Patriarca de los anacoretas de Palestina (+371 con 80 años). Una vez converso, vivió unos años con san Antonio abad. Luego se retiró junto a Majuma pero le rodearon muchos discípulos; uno fue san Hesiquio. Tanta gente iba a visitarle que huyó a Chipre donde murió.