miércoles, 2 de junio de 2010

El calvinismo



El calvinismo
Su expansión europea
Ramas de un mismo árbol
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La reforma alemana luterana fue evolucionando de manera independiente y se extendió por el continente europeo pero haciendo cada uno la guerra por su cuenta. Así Calvino o Zwinglio en Suiza. Con el tiempo de acuñó la palabra “calvinismo” para los diversos grupos reformadores surgidos entonces. El calvinismo es más una teología y en cambio el luteranismo es un método. No hay una iglesia calvinista y no todas las reformadas salen del calvinismo.

Cuando en 1579 se reformaron los Países Bajos, la Iglesia se encontraba con un frente norte como en el s. VII lo fue el sur islámico. Por el centro había islas calvinistas y luteranas. A mitad del XVI, de los 60 millones europeos (sin contar Rusia) se había separado 1/3 de la población, o sea 20 millones. En el primer milenio los nestorianos o monofisitas fueron 3 ó 4 millones y con el cisma oriental tampoco se fueron tantos aunque con el arrianismo del s IV la herejía prendió en un 60% del episcopado cristiano.

El calvinismo

Fundado por Jean Couvin, Calvino (+1564 con 55 años), francés, de la segunda generación de la Reforma que de joven recibió educación antiluterana y poco afín al erasmismo. Tuvo que abandonar París y se instaló en Basilea, acusado de propaganda con carteles subversivos contra la Misa y otros dogmas católicos.

Vivía en Ginebra (la Francia de Francisco I no toleraba a los no católicos), ciudad independiente pues aunque alemana, estaba mandada por el obispo que residía en Annecy, bajo soberanía de Saboya como Vicario imperial.
Estudió Artes en París y Derecho en Orleáns; hizo Teología por su cuenta. Había leído a Lutero. En el 57 escribe que tuvo una súbita conversión en el 33 (con 24 años) no surgida –como le pasó a Lutero- por lucha interior por su salvación, sino por reformar la Iglesia. Dos años después escribió su Institutio (compendio de la doctrina evangélica) para los protestantes franceses con dedicatoria al rey Francisco.
En el 37, ya en Ginebra, habló de la necesidad de un ordenamiento para la comunidad y una disciplina para celebrar bien la Cena. Instauró ahí una República teocrática que rigió con rigor hasta su muerte con 55 años de edad. Publicó en francés un catecismo y una confesión de fe a la que sus súbditos debían obligarse bajo juramento. Quien se negara, perdía sus derechos ciudadanos y tenía que emigrar.
En el 38 subieron al Consejo de la ciudad sus enemigos y le expulsaron a Estrasburgo en donde siguió conectado con otros como Melanchon, en los coloquios religiosos en Francfort, Worms y Ratisbona. Nunca coincidió con Lutero.
A Ginebra regresó triunfante en IX-54. En el 59 creó la Academia Teológica que servirá para su expansión por Europa occidental.

Con 26 años había propuesto su religión que enfatiza, como Lutero, la depravación o corrupción absoluta de la naturaleza humana por culpa del pecado original y reclama la absoluta necesidad de la gracia de Dios para la salvación. Hacía siglos que los teólogos medievales discutían la comprensión de la sincronización o interdependencia de la gracia divina y la libertad humana. Hasta tal punto eran a veces apasionados los debates de las diferentes escuelas (franciscana y dominica) que llegaron unos a tirar de las barbas al contrario. Ante tal actitud escandalosa y antievangélica, el Papa decidió prohibir los debates.

Esa antropología teológica pesimista de la corrupción absoluta del hombre es la posición contraria a la sostenida en el primer milenio por Pelagio, a quien juzgó Agustín de Hipona y su dictamen sirvió a los obispos para condenar su doctrina. Pelagio despreciaba la acción de la gracia divina y ponía el acento en la libertad humana. Ahora estamos en el otro extremo del péndulo, con la “ventaja” de que los reformadores pueden así predicar ¡ancha es Castilla!, haz lo que te de la gana ya que todo acto es pecado pues estamos corruptos del todo. Pero tú ten fe en Dios que es misericordioso y te salvarás si estás predestinado.

El calvinismo acierta en que tanto la bondad de Dios como su poder tienen un libre e ilimitado alcance en la vida de todos y cada uno de los hombres pero olvida que Dios, libremente al crear al hombre, corrió el riesgo de nuestra libertad. Por esa época, Teresa de Jesús oyó en su oración, quizá lamentándose de lo mal que está el mundo, que Dios le decía claramente: “Teresa, Yo quise, pero los hombres no han querido”. La providencia de Dios actúa en todos los ámbitos, tanto civil como eclesial, laical como religioso, político como profesional o cultural.

El calvinismo cree en la predestinación o sea en que Dios, desde la eternidad, tiene elegidos a los que se van a salvar. Cada hombre o mujer, haga lo que haga, si está predestinado, se salvará y si no lo estaba, aunque haya hecho muchas cosas buenas santas, se condenará. Para ellos la muerte de Cristo sólo redimió a los predestinados.

De la Cena dice que Cristo nos ofrece una participación real en su Cuerpo y Sangre pero no hay una presencia real local: hay comunión real por virtud del Espíritu Santo, pero no presencia real. Las palabras consagratorias las entiende en sentido figurado: la realidad significada es transferida al signo por lo que le gusta subrayar lo de comer y beber. Dice que es idolatría adorar en el signo a Cristo.

Su expansión europea

El calvinismo es una familia de Confesiones o Comunidades Reformadas que brotaron desde Lutero y Calvino y saltaron al Nuevo Mundo norteamericano. Confessio Gallicana (París 1559), Confessio Scotica de Knox (1560), Confessio Belgica (67) redactada por el hugonote Guido de Bray, Confessio Heidelberguense (Holanda, 66) que se envía a Suiza y redactan ahí la Confessio Helvetica. En el 1643 se redacta la Westminster Confessio (por la pelea entre presbiterianos y anglicanos) aunque en el 62 se restaura el anglicanismo. Desde entonces el calvinismo es para los no conformistas y la base doctrinal de toda iglesia presbiteriana del mundo.

Su expansión la favoreció la Academia de Ginebra, fundada en 1559 de donde saldrán predicadores por toda Europa con afán proselitista mientras la Iglesia católica empezaba a salir de su letargo. Viajeros y comerciantes introducían acá y allá Biblias, salterios y copias de la “Institución Cristiana”, burlando las prohibiciones y vigilancias de las autoridades eclesiásticas y civiles. Así el calvinismo penetró en los sectores sociales alfabetizados o semi-alfabetizados. En Francia caló sobre todo en el medio rural, para artesanos, profesores, letrados, comerciantes… aunque los campesinos solían serles hostiles.

Entre el 50y 60, la aristocracia europea veía con buenos ojos el credo calvinista y cerca de la mitad de ella se había pasado a la nueva religión pues era gente de espíritu liberal y les repugnaba el clericalismo, aunque no faltaron quienes se adhirieron por razones políticas ya que el calvinismo propugnaba el derecho de resistencia a la autoridad real. Como grupo con representación política, antes del 70, constituyeron “partidos” protestantes consiguiendo posiciones dominantes en los gobiernos centrales o regionales (cf Vázquez de Praga, Valentín. Historia Universal, tomo VIII. Eunsa 1979, pp 92 ss.).

Suecia desde 1397 era 3 reinos (Suecia, Dinamarca y Noruega) regidos por un rey. El Administrador imperial encarceló al Arzobispo de Upsala (Trolle); el Papa lo excomulgó y puso a Suecia en entredicho. Cristian II se hizo coronar por el Arzobispo preso (1520) y ajustició a varios grandes y 2 obispos enemigos; así estalló la revolución con lo que se disolvió la unión con Dinamarca y se declaró rey sueco al luterano Wasa. Finlandia era sueca y se reformó a la vez. Dinamarca siguió católica hasta Cristian III (1534-59) que en el 36 expulsó a todos los sacerdotes católicos y apresó a todos los obispos que fueron sustituidos por "superintendentes" (aunque conservan el nombre de "obispos").

Los Países bálticos, teutónicos entonces, fueron calvinizándose uno tras otro. La Prusia oriental lo hizo cuando el Gran Maestre Alberto de Brandemburgo convirtió la Orden de Caballería teutónica en ducado secular (1525) bajo dominio polaco. Livonia lo hizo con su hermano Guillermo, arzobispo de Riga desde el 39. Curlandia, con el Gran Maestre Gotardo de Ketteler que en el 62 hizo como en Prusia oriental y se colocó bajo la confesión de Augsburgo y bajo soberanía polaca. Estonia pasó a ser sueca. Islandia también lo hizo por la fuerza y el obispo Juan Arasson de Holar dio su cuello al hacha del verdugo (1550) antes que renegar de la fe.

En los Países bajos el terreno estaba abonado por las controversias entre escolásticos y humanistas. Carlos V (natural de Gantes) no pudo contener los excesos de los fanáticos y de los anabaptistas y, como su sucesor Felipe II, tomó medidas demasiado duras, provocó por ello la revolución de Guillermo de Orange y los condes Egmont y Horn. Pronto la protesta política se hizo también religiosa y en 1562 redactaron la Confessio Belgica. En el 66 se trajeron 30 predicadores ginebrinos que exaltaban a las masas y brotó el furor iconoclasta destruyendo 400 iglesias y capillas. Aunque los rebeldes Guillermo y los condes cogieron miedo y lo dejaron estar, Felipe II envió al duque de Alba para apresar y ejecutar a los condes; así estalló la indignación del pueblo y Guillermo (que había huido) regresó para encabezar la insurrección. En 1579 se desligaron de España con el tratado de Utrecht y abrazaron la confesión protestante.

Ramas del mismo árbol

La Iglesia Presbiteriana se inició en la reforma Escocesa liderada por John Knox (+1572 con 58 años), ex sacerdote, bruto y cruel, discípulo de Wishart (+1546 con 33 años), quemado en la hoguera. Organizó la resistencia al catolicismo de María Estuardo cuando ya había entre la nobleza y la burguesía algunos protestantes. Ella subió al trono en 1560 con 19 años y cometió tantos errores de gobierno que tuvo que huir a Inglaterra donde se la encarceló y luego fue ejecutada. Era regente la madre de María, francesa y católica también. John fue prisionero del ejército francés y exiliado a Inglaterra. Con María Tudor, prefirió huir a Ginebra a morir en la hoguera. Cuando el influjo galo en Escocia llegó a su fin con Isabel I, entonces Knox fundó su comunidad reformada. Knox predicó el sermón de coronación de Jacobo VI de Escocia, el hijo de María Estuardo y educado en el protestantismo.

El Puritanismo nace en Inglaterra en tiempos de Isabel I porque algunos pensaban que el anglicanismo no había roto de verdad con la Iglesia católica por sus dogmas y su liturgia y estaba demasiado dependiente del poder del rey. Oliver Cromwell (1648-60) es el dictador, mediocre parlamentario pero genial militar, que reforzó el protestantismo puritano. Desembarcó en Irlanda en agosto de 1649 para silenciar la rebelión de los católicos levantados en armas en el 41. Llevó a cabo una campaña de sumisión feroz y una política de una crueldad nunca vista en Europa hasta entonces.
En 1665 fueron expulsados del anglicanismo así que muchos emigraron a las nuevas tierras descubiertas y en la llamada Nueva Inglaterra concretaron sus ansias de libertad. Su estilo se propagó por muchos territorios y hoy día el espíritu puritano en USA tiene mucho peso; incluso se generaliza a veces diciendo que los norteamericanos son unos puritanos.

Como calvinistas de fondo, creen que sólo Dios tiene el poder absoluto, es la única autoridad suprema. Se proponían ilustrar a los creyentes en la religión fomentando la lectura de la Biblia, subrayaban el sacerdocio (llamado común por los católicos) de todos los bautizados. Buscaban reformar la estructura eclesiástica; unos creían en el episcopado, otros sólo lo presbiteriano a lo calvinista; muchos acabaron congregacionalistas que defiende la autonomía o independencia de cada comunidad.

Los Hugonotes son los franceses calvinistas, infectados desde Ginebra y de ahí la palabra que en suizo quiere decir "confederados". En 1559 hicieron un concilio en París, redactando la Confessio Galicana y se constituyeron en un partido, incluso peligroso para la seguridad del Estado. Allí donde ponían las manos, saqueaban por la fuerza y arrasaban todo lo católico: "purificaban" los templos, destruían imágenes y expulsaban a frailes y monjas.
Al morir Enrique II, Catalina de Médicis (2ª sobrina del papa León X) fue regenta durante la minoría de edad de sus hijos Carlos IX y Margarita de Valois. Mujer astuta, sin principios y típica Médicis: quería estar a bien con todos y no tenía amigos. Con su corregente Antonio de Navarra concedió plena libertad de culto a los calvinistas (en toda Europa esa libertad de culto se entendía como permiso para atacar la Iglesia). Estalló la guerra civil entre ellos y los católicos Guisa: son casi treinta años (del 1562 al 98) con ocho guerras de una violencia sin precedentes contra los hugonotes. A Antonio le sucedió Enrique de Navarra y a Francisco de Guisa, Enrique de Guisa.

Catalina casó a su hija Margarita con Enrique de Navarra para ganarse a los calvinistas aunque bajo mano maquinaba, a su vez, con los Guisa para tenerlos a raya y cuando fueran a la boda a París, aprovecharían para matar a alguno de su propia corte, v. gr. al almirante Coligny que le hacía sombra, y a otros miles más. Es la noche de san Bartolomé (la del 23 al 24 de agosto de 1572), la de su ambición femenina y la de la ignominiosa matanza. El legado pontificio dijo que ella no creía ni en Dios.
Cuando subió al trono el hijo menor de Catalina, Enrique III, estalló otra 2ª guerra y los Valois desaparecieron pues no tenían descendencia y sus hermanos habían muerto prematuramente. Enrique de Navarra, que la noche de San Bartolomé se hizo católico por miedo a la situación y porque "París, bien vale una Misa", en el 76 volvió al calvinismo.

Los católicos formaron la Liga santa contactada con Felipe II para impedir rey protestante. El Papa Sixto V previendo la victoria del Navarra, no le censuró pero tampoco quería entronizar a un Guisa presentado por Felipe II.
Bajo Enrique IV se llegará a la paz con el Edicto de Nantes (13-IV-1598) que garantizaba a los partidarios de la religión reformada su seguridad civil y religiosa; el Edicto sería derogado en 1685 y entonces se vio la fuerza que tenía la "religión de la palabra". Luis XIV, “el rey sol”, aportó lo suyo en el exterminio. Quizá fue Voltaire el autor de un artículo que criticaba esa política porque había expulsado a casi un millón de trabajadores.

En 1905 lograron formar la Federación Protestante de Francia que en 2007 comprendía a 17 comunidades o uniones y un millón de fieles. En 1967 también se constituyó la Federación Evangélica de Francia agrupando 425 comunidades, enfatizando la herencia medieval de cátaros y hugonotes.

Ulrico Zwinglio (+1531 con 47 años) era sacerdote secular suizo que organizó una apostasía desde 1519, independiente de la sajona porque discrepaba de Lutero en cosas esenciales de la Eucaristía al negar la presencia real de Cristo.
Pronto Suiza tuvo una guerra civil en la que vencieron los católicos y murió Zwinglio pero se hizo la paz reconociendo la igualdad de derechos.
Fue capellán de las tropas suizas mercenarias en Italia; volvió defendiendo la alianza militar con el Papa aunque sus feligreses preferían aliarse con los franceses. Fue vicario y predicador en el santuario mariano de Einsielden, recibió mucho influjo de Erasmo por quien se consagraba al estudio del Nuevo Testamento y de los Santos Padres de la Iglesia. En el 18 atacó el mercantilismo de las indulgencias y al final de curso el Papa le dió trabajo de acólito en Roma. Pero en diciembre de ese año se le nombró predicador de la principal iglesia de Zurich donde empezó a predicar la lectura continua del Evangelio de Mateo.
En la peste del 19 se volcó abnegadamente con los enfermos y contrajo la enfermedad; repuesto de ella, escribió que el destino está en manos de Dios. En el 20 parecía que su humanismo cristiano se había reformado: anotaba ese año la ineficacia de los méritos, el poder de la gracia como fundamento de la justificación; coincidiendo así con Lutero aunque funcionando por su cuenta.
En el 22 tuvo el primer conflicto con el obispo de Constanza pues le había enfadado el que se metiera en prisión a ciudadanos que habían quebrantado públicamente la Cuaresma en una posada. Escribió con otros diez "colegas" reclamando libertad de predicación, autorización para casarse y lo hizo con una viuda notable de la ciudad.
En el 23 el gobierno montó un debate invitando al obispo. Zwinglio preparaba sus 67 tesis; asistieron 600 personas y el Vicario general en vez del obispo. El Consejo de la ciudad decidió autorizarle y entonces escribió en alemán su primer manual de Dogmática protestante.

El Jueves Santo del año 25 se celebró la primera "misa evangélica": una mesa, una canasta con pan, una copa de madera y se ofreció el vino a todos. Edificó su comunidad popular bíblica sin órganos de gobierno propio: de ello se encargaría el gobernador civil.
Desde el 29 fue miembro del gobierno cantonal. La cosa fue sabiéndose en otras ciudades y Zwinglio organizó la guerra a los cantones católicos. Vencido, se firmó la primera paz de Cappel (29) pero Zwinglio no la aceptó y quiso seguir “barriendo” el catolicismo pero como no tenía apoyos, sus tropas fueron aplastadas y él murió peleando.

Durante la movida surgieron en Zurich en 1523-35 los anabatistas, así llamados por sus detractores pues negaban el bautismo de niños y sólo aceptaban el de adultos. Ya en el siglo IV se llamó “anabaptistas” a los cristianos que también negaban el bautismo de los niños y que fueron perseguidos por edicto de Justiniano. Ese edicto se vivió actualizado en la Edad Media y durante la reforma pues, en esto, católicos y reformados estaban de acuerdo.
Los anabaptistas suizos tachaban a los de Zwinglio de ser poco decididos pues tienen por lema "hay que separar claramente del mundo a los hijos de Dios". Se consideran independientes como en tiempos apostólicos, rechazan la burocracia eclesiástica, el uso de armas y ocupar cargos públicos. Propugnan una sociedad sin clases, la comunidad de bienes, no apelar a las estructuras estatales para conseguir prebendas y una moral basada en el Sermón de la montaña. Fueron aniquilados pero en 1535 rebrotaron con mennonitas por el liderazgo de Menno Simons (+1561 con 65 años). Inicialmente tenían fuerte espíritu misionero pero las persecuciones les llevó a encerrarse en comunidades aisladas. En cuanto pudieron emigraron en busca de libertad. En 1683 empezaron a emigrar a Norteamérica, Pennsylvania, tomando el nombre de “Hermanos huteritas”. Hoy en USA son 12 ramas diferentes. Entre 1788 y 1824 fueron al sur de Rusia donde se les ofreció tierras. Están también en Canadá, Brasil, Argentina y Paraguay.

Al principio los reformados eran los de Calvino y Zwinglio que se distinguían así del luteranismo y se las llamaba evangélicos. En el s XVII a los disidentes ingleses no anglicanos se les llamó también “evangélicos”. En el “primer gran despertar” norteamericano, se consideraban “evangélicos” a los que exigían sólo una experiencia de conversión y no un camino o proceso prolongado. Hoy es más frecuente considerarlos como un movimiento basado en el calvinismo, con fundamentalismo bíblico, afán evangelizador y conservadurismo social. La Iglesia Evangélica en España, fundada en 1859, fue miembro fundador del Consejo Mundial de las Iglesias.

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